Nunca pensé que vería el día en que el Pentágono, esa fortaleza de secretos y estrategias, diera la bienvenida a una creación de Elon Musk. Pero aquí estamos, con Grok, la plataforma de inteligencia artificial del magnate, a punto de integrarse en las redes militares estadounidenses. Pete Hegseth, el secretario de Defensa, lo anunció con la solemnidad que uno esperaría, pero ¿quién puede ignorar el hecho de que Musk sigue metiendo mano en todos los rincones del mundo moderno?
Lo curioso es que no es solo Grok, sino también el servicio de IA de Google. Ambos se suman al entramado digital del Pentágono, prometiendo modelos de IA líderes en el mundo. Hegseth lo mencionó durante una visita a SpaceX, como si fuera lo más casual del mundo. Y claro, no es cualquier cosa: hablamos de un despliegue en redes clasificadas y no clasificadas, algo que suena a película de espías.
Pero, ¿a qué costo? Hace unos días, Grok estuvo en el ojo del huracán por su uso para crear imágenes desnudas de mujeres y niños, lo cual ha hecho que algunos países bloqueen la tecnología. Europa ya está pensando en investigar, y la Comisión Europea ha pedido que se guarden los datos del chatbot hasta 2026. Una jugada arriesgada la del Pentágono, pero, ¿cuándo no lo es?

