En mi cocina ya tengo una cafetera con WiFi. Sí, esa que puedes programar desde el móvil y que, sinceramente, nunca he usado más allá de la función básica de hacer café. Pero el mundo de los electrodomésticos ha dado un paso más allá, y ahora nos quieren meter inteligencia artificial hasta en la sopa. ¡Literalmente! En el CES de Las Vegas, la feria de tecnología más importante del mundo, la IA se ha colado en la cocina. Hablamos de neveras que te sugieren recetas según lo que tienes dentro y hasta vinotecas que te recomiendan maridajes. Una locura, ¿verdad?
Sin embargo, en casa la realidad es otra. Las cocinas diminutas y la falta de tiempo hacen que lo más innovador sea el microondas con freidora de aire de Panasonic, que no necesita inteligencia artificial para ser útil. Y ni hablar de la tostadora que nunca quema el pan porque se fija en el color, no en el tiempo. Con estas cosas, uno se pregunta: ¿de verdad necesitamos tanto avance para cocinar? La industria alimentaria parece que sí, y empresas como Moa Biotech están usando la IA para convertir residuos en ingredientes sustentables. Pero mientras tanto, en casa, seguimos buscando cómo cocinar con la tapa abierta del Thermomix, porque a veces la tecnología más avanzada es la que nos permite seguir haciendo las cosas a nuestra manera.

