Imagínate la escena: la nieve cae suavemente, las luces brillan en un escaparate, y ahí está, el anuncio navideño de Coca-Cola. Pero espera… ¿algo se siente raro? Ah, claro, es porque ha sido creado por inteligencia artificial. En un giro que no sorprenderá a quienes han seguido la evolución del gigante de los refrescos, Coca-Cola ha vuelto a utilizar IA para su campaña navideña, y, como era de esperar, ha encendido la polémica en el mundo creativo.
La controversia no es nueva, pero cada año parece tomar un nuevo matiz. Las críticas no se centran solo en la estética del anuncio, que a veces puede parecer un tanto… ¿sobrenatural? Sino en el temor profundo de que la IA esté aquí para robar empleos. Y no solo Coca-Cola está en el ojo del huracán. Google, McDonald’s, todos están subidos al tren de la IA, y el sector creativo está en alerta.
Pero aquí está la cuestión: mientras algunos ven la IA como el villano de la película, hay quienes la consideran una aliada. El director de arte Àlex Marull, por ejemplo, ve en esta tecnología una tabla de salvación para una industria que lucha contra presupuestos menguantes y la presión de las redes sociales. Para él, la IA no es el enemigo, sino la herramienta que puede revitalizar el trabajo creativo.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Un informe señala que, aunque la IA está transformando la publicidad, muchas agencias todavía no han encontrado la manera de integrarla de forma eficaz. La tecnología avanza, pero la adopción sigue siendo un camino lleno de baches.
Y mientras tanto, en Estados Unidos, se proyecta que para 2025 un tercio de los anuncios se crearán con ayuda de la IA. ¿Es este el futuro que queremos? Para algunos, la respuesta es un rotundo «sí», mientras que para otros, es una pesadilla hecha realidad. En una industria donde el «más rápido y barato» parece ser el mantra del día, la IA ofrece una solución, pero a un costo que todavía estamos tratando de entender.
En definitiva, la inteligencia artificial ha llegado para quedarse, y tal vez lo más sensato sea encontrar un equilibrio. Después de todo, como en cualquier historia, los personajes más interesantes son aquellos que pueden adaptarse a los cambios y encontrar su lugar en un mundo en constante evolución. ¿Será este el caso de la publicidad? Sólo el tiempo lo dirá.

