Fronteras y tecnología: una danza entre seguridad y vigilancia

Fronteras y tecnología: una danza entre seguridad y vigilancia

El Ministerio del Interior ha dado un paso firme hacia el futuro con la implementación de inteligencia artificial en la vigilancia fronteriza. Un movimiento que, como en una partida de ajedrez, busca asegurar cada peón en el tablero de la seguridad nacional. Aina Calvo, la secretaria de Estado de Seguridad, llevó la bandera de estas mejoras tecnológicas al Senado, subrayando la importancia de proteger los límites no solo de España, sino de la Unión Europea misma.

Con la introducción del Sistema de Entrada y Salidas (ESS) de la UE, las fronteras no son lo que solían ser. Ahora, cada aeropuerto, puerto y paso terrestre como Ceuta y Melilla, se ha transformado en un punto de control avanzado. La tecnología no solo está en las cámaras o escáneres, sino en drones que vigilan autónomamente, casi como si fueran personajes sacados de una novela de ciencia ficción.

El desafío, sin embargo, no es menor. Con cada avance, surge una pregunta: ¿hasta qué punto debemos sacrificar privacidad por seguridad? Mientras la tecnología avanza, la línea entre protección y vigilancia se vuelve más delgada. La cuestión es si estamos listos para vivir en un mundo donde las máquinas no solo nos vigilan, sino que también toman decisiones por nosotros.