Qué curioso es esto de las encuestas, siempre revelando lo que ya sospechábamos o, a veces, sorprendiendo con datos inesperados. Un reciente estudio coordinado por el Consumer Empowerment Project ha puesto el foco en el uso de la inteligencia artificial en España, y resulta que cuatro de cada diez españoles jamás han tocado esta tecnología. ¿Será por miedo, pereza, o simplemente falta de interés?
Lo cierto es que un 29% de los encuestados no se siente capacitado para manejar la IA, lo que me recuerda a mis padres intentando entender cómo funciona su nuevo smartphone. Entre los que la usan, el cambio es notable: el 20% ya la emplea con frecuencia, una cifra que ha duplicado en solo un año. Y aunque España supera la media europea en este aspecto, no deja de ser un terreno desigual, especialmente entre los mayores de 63 años.
Las preocupaciones son las de siempre: manipulación de la opinión pública, pérdida de privacidad, y ciberseguridad, como si estuviéramos viendo un episodio de Black Mirror. Pero también hay esperanza, ya que muchos ven en la IA una oportunidad para mejorar la enseñanza y la atención sanitaria. Parece que, al final, la inteligencia artificial es un terreno tan fértil para el escepticismo como para la innovación.
En cuanto a su presencia, la inteligencia artificial se percibe más en áreas de consumo, cultura, y educación. Un terreno amplio donde se juegan muchas partidas, algunas ganadas y otras todavía en disputa. La pregunta es: ¿cuál será el siguiente paso para aquellos que aún no han dado el primero?

