Sam Altman y el oscuro mundo de la inteligencia artificial

Sam Altman y el oscuro mundo de la inteligencia artificial

Cuando pensamos en nombres como Sam Altman, Elon Musk o Mark Zuckerberg, a menudo los vemos como figuras lejanas, casi mitológicas. Pero el libro «El imperio de la IA» nos da una mirada más cercana a la figura de Altman, mostrando su lado más sombrío. Altman, uno de los cerebros detrás de OpenAI y ChatGPT, es descrito como un visionario con una obsesión casi peligrosa por la centralización del poder a través de la inteligencia artificial.

Lo que más asusta es cómo OpenAI, bajo la batuta de Altman, priorizó el crecimiento a toda costa, incluso cuando sabían que sus sistemas podían ofrecer respuestas sesgadas y peligrosas. El afán por ser los primeros en el mercado superó cualquier consideración ética, y la transparencia prometida resultó ser una ilusión. La financiación de Microsoft fue clave, pero a un costo de secretos y ocultamientos.

Detrás de la brillante fachada de la IA, se esconde un mundo de explotación. Trabajadores en países en crisis como Kenia y Venezuela son los que hacen el trabajo sucio de filtrar contenidos violentos y ofensivos. Es una realidad que contrasta con la imagen de innovación y progreso que nos venden. ¿Es este el costo del avance tecnológico? La historia de Altman y OpenAI es un recordatorio de que la inteligencia artificial, por mucho que prometa, sigue siendo creada por humanos, con todas sus virtudes y miserias.