Elon Musk, siempre tan discreto, ha vuelto a soltar una bomba en el mundo financiero. Esta vez, el magnate sudafricano ha predicho que el ahorro y el empleo tradicional podrían convertirse en conceptos obsoletos gracias a la inteligencia artificial. ¿Nos estamos dirigiendo hacia un futuro en el que el trabajo sea un lujo del pasado? Según Musk, no es descabellado pensarlo.
Imagínense un mundo donde la IA y la robótica han eliminado la escasez de bienes y servicios. En tal escenario, Musk imagina una renta universal alta, no básica, que cubra todas nuestras necesidades y nos libere de la carga del ahorro. Todo esto suena muy bien, pero la gran pregunta es: ¿qué haremos con tanto tiempo libre? ¿Se convertirá el ocio en el nuevo trabajo?
Musk no está solo en esta idea. Otros líderes, como Sam Altman, también están explorando la renta universal con experimentos como el de OpenResearch, donde se otorgan ingresos sin condiciones a ciertos grupos para estudiar sus efectos. Los resultados iniciales son prometedores, aunque queda por ver si esta idea puede sostenerse a largo plazo.
Claro, todo esto suena muy utópico, pero hay un elefante en la habitación: la definición de propósito. Sin la necesidad de trabajar para vivir, ¿qué dará sentido a nuestras vidas? Musk aún no tiene la respuesta, pero plantea una discusión urgente sobre cómo nos adaptaremos a un mundo donde la inteligencia artificial puede hacer todo por nosotros. ¿Acaso estamos preparados para un cambio tan radical?

