Hace años, fui testigo del auge y caída de la burbuja tecnológica de los 90. Ahora, como inversor y analista, no puedo evitar pensar: ¿estamos repitiendo la historia con la inteligencia artificial? Es una pregunta que me quita el sueño. En 1998, Global Crossing salió a bolsa y fue el comienzo de una montaña rusa que terminó en desastre. Pero, ¿dónde estamos ahora? ¿Es 1998 de nuevo, con un camino aún por recorrer, o estamos al borde del precipicio como en el 2000?
Hoy, las grandes tecnológicas como Amazon, Microsoft y Alphabet juegan en una liga diferente. Invierten con la cabeza fría, no como los alocados años 90. Sus gastos en inteligencia artificial son astronómicos, pero también necesarios para no quedarse atrás. Algunos economistas dicen que esto ha evitado una recesión en Estados Unidos. Interesante, ¿no?
Y luego está OpenAI. No ha salido a bolsa todavía, pero cuando lo haga… podría ser el nuevo «momento Global Crossing». Las burbujas se inflan con promesas de futuro, y estas empresas nuevas son las promesas de hoy. La Reserva Federal, con su política de recortes de tipos, también juega su papel en este tablero.
Pero, ¿y si todo se desmorona de repente? Estoy preparado. Tengo en mi radar compañías del sector energético y de telecomunicaciones que podrían resistir si la burbuja estalla. Halliburton, Cenovus Energy, Comcast… son mis ases bajo la manga. No suenan tan emocionantes como la IA, pero a veces el oro se encuentra donde menos lo esperas.
No estoy prediciendo un desastre, pero tampoco soy ciego al riesgo. La IA tiene un potencial enorme, pero siempre es bueno tener un plan B. ¿No crees?

