En la Universidad César Vallejo de Perú, hubo un evento que sonó como un concierto de rock para los amantes de la inteligencia artificial: «Capacita+ Aprende AI con Google Cloud». Este no fue un evento cualquiera. Fue una reunión de mentes inquietas, deseosas de aprender a convivir con la tecnología que está reformando el mundo. ¿El objetivo? Entender cómo la IA está cambiando la educación superior y qué papel juega en el aprendizaje autónomo.
Jorge Peralta, quien lleva la batuta de la Innovación Tecnológica en la UCV, lo resumió de una manera que resuena. «Aprender con la IA implica que tú hagas tu propio conocimiento». Y tiene razón. La IA no es solo una herramienta, es un potenciador del tiempo, un optimizador. Pero, ojo, porque no se trata solo de aprender a usarla. Hay que hacerlo con un propósito claro y ético.
Nelly Medina, una educadora de Google, también aportó su granito de arena, enfatizando que la IA puede potenciar el aprendizaje si se maneja con cuidado. Y es que, a menudo, en la prisa por avanzar, olvidamos la importancia de la supervisión humana. Porque, seamos sinceros, no todo lo que reluce es oro en el vasto universo de la inteligencia artificial.
El evento fue un hervidero de ideas, con talleres y charlas que abarcaban desde los aspectos técnicos hasta los dilemas éticos. Y lo mejor: no fue un evento de un solo día. La UCV y Google planean seguir con talleres cada 15 días. Así, estudiantes y docentes podrán seguir explorando y aprendiendo, asegurándose de que la ética y la tecnología avancen de la mano.
En un mundo que cambia a la velocidad de la luz, estas iniciativas son una bocanada de aire fresco. Porque, al final del día, la educación no se trata solo de adquirir conocimientos, sino de aprender a usarlos para mejorar el mundo. Y en eso, la UCV y Google parecen estar dando pasos firmes.

