El impacto de la inteligencia artificial en los empleos españoles

El impacto de la inteligencia artificial en los empleos españoles

Lo que hace unos años sonaba a ciencia ficción, hoy está tocando la puerta de dos de cada diez empleos en España. La inteligencia artificial, esa tecnología que nos prometió tanto y que nos preocupa un poco más cada día, ya está aquí, moviéndose silenciosa pero firme entre las oficinas, los talleres y las aulas. Lo dicen los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia: entre el 18% y el 22% de los trabajos están expuestos a ella. Y no, no es un dato que vaya a evaporarse pronto.

Lo curioso es que esta invasión tecnológica no discrimina a todos por igual. Las mujeres, como si no tuvieran suficiente con la brecha salarial, ahora también tienen que lidiar con una mayor exposición a la IA. Un doble golpe, porque están más presentes en sectores como la educación y la sanidad, que son los favoritos de esta tecnología. Y para rematar, apenas pisan profesiones menos afectadas como la construcción o el transporte. ¿Casualidad? No lo creo.

Madrid y Barcelona están a la cabeza, con un 21,5% de empleos ya en la cuerda floja de la IA. Mientras tanto, las provincias más rurales, con su encanto y sus actividades más tradicionales, parecen resistir mejor. Soria, Zamora, Teruel… todos esos lugares donde el tiempo parece ir más despacio, con sus campos y su manufactura tradicional, tienen menos de qué preocuparse, al menos por ahora.

El panorama se completa con un mapa geográfico que nos dice que el centro y la costa mediterránea están más expuestos, mientras que Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón respiran un poco más tranquilos. Pero claro, esto no es una película de buenos y malos. La IA también puede traer productividad y empleos cualificados si sabemos cómo manejarla. Antoni Mestre, uno de los cerebros detrás de esta investigación, lo tiene claro: necesitamos anticipar sus efectos negativos para no dejar a nadie atrás.