En Aragón, los tiempos están cambiando. En las aulas, la inteligencia artificial (IA) está dando un vuelco a la forma en que entendemos los deberes y el papel del profesor. Pilar Diago, catedrática en la Universidad de Zaragoza, lo tiene claro: «Los deberes clásicos van a morir». Y es que, siendo realistas, ¿cuántos estudiantes resistirán la tentación de pedirle a la IA que les haga los deberes?
Es un tema que genera debate, por supuesto. Pero Diago no lo ve como una amenaza, sino como una oportunidad. La IA está aquí, y seguirán utilizándola, así que más vale adaptarse que resistirse. Pero, ¿qué significa esto para los deberes de toda la vida? ¿Nos despedimos de las redacciones a mano y de los problemas de matemáticas resueltos con sudor y lágrimas?
Imaginemos un futuro en el que los deberes se transforman en proyectos más creativos, donde el estudiante aprende a utilizar la IA como una herramienta más, no como un atajo. No suena tan mal, ¿verdad? Quizás, en este nuevo escenario, el papel del docente se centrará en guiar a los jóvenes en el manejo ético y responsable de la tecnología.
La era de la IA está llamando a la puerta de nuestras aulas. Tal vez sea el momento de abrir y ver qué nos puede enseñar.

