Inteligencia artificial en las aulas: entre la fascinación y la ética

Inteligencia artificial en las aulas: entre la fascinación y la ética

En el pequeño pueblo de Zas, en plena Costa de la Morte, el instituto Maximino Romero de Lema es un ejemplo de cómo la inteligencia artificial está entrando en las aulas con fuerza. Y no hablamos solo de enseñar a programar, sino de explorar los límites de esta tecnología en la educación.

Imagina una clase donde los alumnos crean deepfakes con fines educativos. Sí, has oído bien. La idea es reflexionar sobre el uso ético de la IA. Porque, aunque es fascinante ver cómo las fotos antiguas cobran vida, también es perturbador. Y eso nos lleva a una pregunta crucial: ¿hasta dónde podemos llegar?

En Galicia, la IA ya forma parte del currículo educativo. Y no es solo una herramienta para aprender, sino también un tema de debate sobre su uso responsable. Los expertos advierten que, aunque la tecnología puede ser una aliada poderosa, también puede ser peligrosa si se utiliza sin ética.

El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad. La IA puede transformar la educación, hacerla más personalizada y accesible. Pero, claro, hay que saber manejarla, enseñar a los jóvenes a usarla con responsabilidad y, sobre todo, no perder de vista que la educación no es solo tecnología. Es también valores, ética y, sobre todo, humanidad.