Los tiempos están cambiando, y no, no es solo una frase hecha. La inteligencia artificial (IA) está aquí, revolviendo el mundo laboral como un huracán, y no podemos evitar preguntarnos: ¿qué nos depara el futuro? La Organización Internacional del Trabajo y otras entidades de peso han lanzado alertas sobre la destrucción de empleos en los próximos años. Y no es que sea un caos sin precedentes, pero sí uno que resuena con ecos de advertencias antiguas, como las de Marx sobre el «trabajo muerto».
La automatización avanza y, según METR, ya no es solo una cosa de ciencia ficción. En el mercado bursátil, los humanos son casi una especie en extinción, con programas autónomos manejando la mayoría de las operaciones. Pero lo que realmente preocupa es la intrusión de la IA en trabajos humanos. Y aunque algunos lo pinten de color de rosa con términos como «mano de obra digital», el objetivo es claro: reducir contrataciones y reemplazar personas.
En España, la situación es crítica. Si se cumplen las previsiones, podríamos estar ante una crisis de desempleo similar a la de 2011. Y aquí es donde surge la pregunta: ¿estamos preparados para este cambio? Necesitamos políticas y reformas que no solo amortigüen el golpe, sino que también preparen el terreno para un futuro donde la IA y los humanos trabajen juntos, en lugar de uno sustituyendo al otro.
La automatización no tiene por qué ser una amenaza, pero sin duda es un llamado a la acción. Porque, aunque no podemos detener el avance tecnológico, sí podemos decidir cómo queremos que impacte en nuestras vidas. Y eso, queridos lectores, es una decisión que no podemos seguir posponiendo.

