La IA Generativa y el Mercado de las Decisiones: Una Nueva Economía en Juego
Imagina que, al abrir tu aplicación favorita, un asistente virtual te sugiere espontáneamente: “¿Te gustaría reservar entradas para el cine esta noche?” o “Parece que estás estresado, ¿qué tal un masaje en el spa más cercano?”. Esta no es una simple casualidad. Según un reciente estudio de la Universidad de Cambridge, estamos al borde de una revolución digital impulsada por la «economía de la intención».
De la Atención a la Intención: Una Nueva Estrategia Comercial
Hasta ahora, el modelo de negocio en las plataformas digitales se ha centrado en capturar nuestra atención y venderla al mejor postor. Este enfoque, conocido como la «economía de la atención», utiliza algoritmos para dirigirnos publicidad personalizada basada en nuestros hábitos de navegación. Sin embargo, los investigadores del Leverhulme Centre for the Future of Intelligence (LCFI) advierten que la inteligencia artificial está dando un paso más allá.
En la llamada “economía de la intención”, las plataformas no solo observarán nuestras acciones pasadas, sino que intentarán predecir y moldear nuestras decisiones futuras. Este modelo se basa en una recolección masiva de datos psicológicos y de comportamiento para generar recomendaciones que aparentan ser útiles, pero que en realidad están diseñadas para influir en nuestras elecciones.
La Delgada Línea entre la Ayuda y la Manipulación
Según el estudio, empresas tecnológicas como OpenAI, Shopify y Meta ya están explorando estas tecnologías persuasivas. Un chatbot, por ejemplo, podría sugerirnos qué producto comprar, qué hotel reservar o incluso por qué candidato votar, bajo la apariencia de un consejo personalizado. Aunque estas interacciones podrían mejorar la experiencia del usuario, los expertos advierten que también abren la puerta a una “manipulación social a escala industrial”.
“Lo que la gente dice en una conversación, cómo lo dice y las inferencias que pueden extraerse son mucho más íntimas que simplemente registrar clics en línea”, explicó Yaqub Chaudhary, coautor del estudio. Este nivel de intimidad podría erosionar valores fundamentales como las elecciones libres y equitativas, una prensa independiente y la competencia justa en el mercado.
¿Hacia Dónde Vamos?
La preocupación no es meramente teórica. Ya hemos visto cómo la IA ha sido utilizada para manipular imágenes y generar desinformación, especialmente en contextos electorales. Ahora, con tecnologías que pueden anticipar nuestras decisiones, los desafíos éticos y sociales se vuelven aún más complejos.
“Debemos reflexionar urgentemente sobre el impacto de este modelo en nuestras aspiraciones humanas”, señaló Jonnie Penn, otro de los investigadores del estudio. La pregunta ya no es solo qué hacemos en línea, sino cómo las plataformas podrían influir en quiénes somos y qué elegimos.
Esta nueva economía de la intención promete cambiarlo todo, desde la forma en que compramos hasta la manera en que pensamos. ¿Estamos preparados para este futuro?

